no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. [1 Pedro 3:9]
2008-07-08
Martes
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo\; y todo vuestro ser, espÃritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. [1 Tesalonicenses 5:23]